lunes, 5 de noviembre de 2007

Valcárcel aburre a los valencianos con temas recurrentes y alguna ocurrencia nueva

VALENCIA.- El presidente de la Comunidad Autónoma de Murcia, Ramón Luis Valcárcel, aseguró anoche en Valencia que a pesar de la derogación del trasvase del Ebro, “el agua no va a ser un obstáculo para el desarrollo de la Comunidad Valenciana y Murcia”, si bien apostó por “compartir la misma política hidrológica que la Generalitat”.

Valcárcel hizo estas declaraciones en Valencia, donde pronunció una conferencia, invitado por el Club de Encuentro Manuel Broseta, titulada ‘La colaboración interautonómica. Un factor estratégico de desarrollo para España’, en la que insistió en que el desarrollo de las comunidades se debe promover “sin crecer a costa de otros”.

En este sentido manifestó que la sequía no será un problema para el desarrollo de la Comunidad Valenciana y la Región de Murcia “porque nos asiste la razón, y porque así lo respaldan los distintos estudios de los que disponemos”, y consideró que estas dos autonomías “seguirán siendo el mejor ejemplo del progreso y prosperidad que puede aportar el desarrollo de políticas conjuntas”.

En su opinión “es necesario encontrar, desde principios de igualdad y solidaridad, cauces de trabajo conjunto entre los gobiernos, instituciones y entidades sociales de las comunidades de Murcia y Valencia para garantizar el desarrollo y progreso de nuestras infraestructuras, nueva financiación autonómica o la seguridad ciudadana”.

Repasó algunos de los temas que considera “comunes”, como “la necesidad de compartir una misma política hidrológica, tal como se ha realizado en estos últimos años, para una tierra que reclama agua, que no tiene este recurso vital que en otros lugares sobra y que nos han negado con la derogación del PHN”, dijo.

Además, el presidente murciano analizó la importancia de las infraestructuras terrestres para adecuarla a las necesidades de ambas comunidades. “Podemos crecer junto a nuestros vecinos y no contra ellos”, señaló Valcárcel, quien insistió en mantener una “óptica de cooperación” entre las regiones, “con diversidad de criterios, pero siempre contando con su punto de vista”.

A su juicio, Murcia “es el núcleo de unión de todo el arco mediterráneo español, y un correcto diseño de los trazados ferroviarios entre Cataluña, Valencia, Murcia y Andalucía supondrá un eje de desarrollo”, y acusó al Gobierno de “dinamitar los acuerdos alcanzados en 2001 en materia de alta velocidad”.

Por otra parte, explicó que entre 2002 y 2005, la Región de Murcia dejó de percibir 565 millones de euros al no contabilizar en el censo a los 250.000 habitantes en los que creció su población.

De igual forma, el presidente autonómico de Murcia solicitó una revisión del Fondo de Compensación Interterritorial, que pondera con mayor intensidad la superficie de cada territorio.

La seguridad ciudadana o la llegada masiva de inmigrantes fueron otros de los aspectos para los que Ramón Luis Valcárcel solicitó la “necesaria lealtad del gobierno Español”.-(EFE)

Cristina Narbona: «Debemos luchar contra la privatización del litoral»

MADRID.- El Gobierno acaba de aprobar la Estrategia contra el Cambio Climático, catorce años después del primer bosquejo. Tarde, pero no demasiado, dice la ministra del ramo. Cristina Narbona lleva tres décadas de conciencia medioambiental a la espalda, veinticinco años de vida pública y casi cuatro con la cartera a cuestas. Una legislatura frenética en su departamento -leyes para el agua, para la calidad del aire, planes hidrológicos, de responsabilidad ambiental, de biodiversidad, de montes...- para recuperar tiempo malgastado. «Nos queda mucho por hacer», advierte.

- Termina la legislatura con una decena de leyes aprobadas, infinidad de decretos, programas, estrategias, planes... ¿hiperactividad o que estábamos muy faltos de legislación ambiental?

- España se ha transformado mucho en lo económico y en lo social pero se había quedado atrás en exigencia ambiental. Hemos querido recuperar el tiempo perdido, construir un marco jurídico que en los próximos años permita mejorar nuestra calidad ambiental, favorecer un progreso económico basado en tecnologías menos contaminantes, y dar a los ciudadanos más garantías de sus derechos al medio ambiente.

- Usted ha tenido siempre el apoyo firme de Rodríguez Zapatero, pero ha habido dos velocidades en el Gobierno, con los ministerios de Industria, Economía, Fomento, Agricultura, más reacios a la vertiente ambiental. Ha costado la fiscalidad verde del automóvil, el código técnico de la edificación, que podía haber aprovechado el boom de la construcción...

- El código de la edificación, es decir, adaptar nuestra edificación a directivas europeas de eficiencia energética se empezó a debatir en el año 93, siendo yo secretaria de Estado de Medio Ambiente y Vivienda. Catorce años después lo tenemos. Por eso digo que se ha perdido un tiempo tremendo. Siempre hay diferencias de valoración, pero yo no me he sentido sola en el Consejo de Ministros. Si el presidente no hubiera querido que el medio ambiente tuviera importancia habría pensado en otra persona. Él sabía que yo iba a ser muy exigente.

- La estrategia para despejar el litoral de cemento y ladrillo parece tan necesaria como difícil de llevar a la práctica. El Ministerio propone, pero las CCAA y los ayuntamientos disponen.

- Sin duda. Pero además de esta estrategia, hay otros elementos. La Fiscalía especial de Medio Ambiente y Urbanismo es un acicate para que las administraciones cumplan con las leyes y una herramienta al servicio de los ciudadanos, más allá de cualquier reparto competencial. Y la propia ciudadanía es hoy mucho más exigente. Hay una cantidad enorme de plataformas ciudadanas por la defensa del litoral, el territorio, contra los abusos urbanísticos. Cada vez hay más personas que van a exigir a sus poderes públicos, ayuntamientos, comunidades autónomas y gobierno un urbanismo diferente y la protección de los valores ecológicos.

- ¿Cómo va a cambiar la política de costas?

- Hasta hace poco tiempo los ayuntamientos pedían que fuera la Dirección de Costas a hacerles un paseo marítimo o a sacar arena del mar para reponer la playa, y poco más. Tenía más que ver con el embellecimiento urbanístico que con la protección del litoral. Por ahí va el cambio, porque la política tiene que estar al servicio del uso público del litoral, luchar contra la privatización de esa pequeña franja de playa, más las dunas, los humedales... eso es de todos los españoles. Y además, el cambio climático hace que el mar suba, va a quedar menos espacio público y hay que ganarlo hacia atrás.

- Muchos ayuntamientos de todos los colores políticos han hecho caja tapizando su franja costera de ladrillo y cemento. ¿Es reversible esa situación o hay que dar zonas del litoral español por perdidas?

- Ni el Ministerio es el bueno, ni los ayuntamientos o comunidades autónomas los malos. Todos somos hijos de una cultura que ahora empezamos a reconducir. El Ministerio ha emprendido acciones que algunos municipios y algunas comunidades comparten, para que los ciudadanos dispongan de más espacio público para su disfrute, de una costa más valiosa desde el punto de vista ambiental.