El primer punto de la moción, que ha contado con el voto favorable
del PP, Vox y Compromís y la abstención del PSPV, propone que el
consistorio, con carácter «inmediato», encargará una auditoría «externa e
independiente para evaluar el coste de las obras del estadio, recogidas
en el proyecto presentado por el Valencia CF SAD, y para que se puedan
determinar y exigir eficazmente las garantías que aseguren el coste
total de las obras y que las mismas no volverán a ser paralizadas».
El segundo punto de la moción, que ha salido adelante con los votos
favorables del equipo de gobierno y en contra de Compromís y PSPV,
propone «por seguridad jurídica» posponer «cualesquiera otras cuestiones
relacionadas» con el club hasta que se conozca la resolución judicial
sobre la Actuación Territorial Estratégica (ATE) del Valencia, cuya
votación y fallo están previstos para el 6 de marzo, según ha informado
el consistorio en un comunicado.
El concejal de Urbanismo, Vivienda y Licencias, Juan Giner, ha
explicado que el Ayuntamiento «va a garantizar, en todo momento y como
no puede ser otra forma, la seguridad jurídica, con independencia de los
actores que protagonicen el procedimiento administrativo».
De esta manera, «es importante que todos los grupos políticos
trabajen única y exclusivamente pensando en el interés de la ciudad,
para que el Valencia Club de Fútbol asuma íntegramente sus compromisos y
acabe las obras del estadio y construya las dotaciones públicas
incluidas en el planeamiento, como es el caso del polideportivo de
Benicalap».
Desde Vox, su portavoz, Juanma Badenas, ha destacado que, con esta
moción impulsada por su formación, «podremos establecer las garantías o
avales necesarios para garantizar que la obra se vaya a ejecutar en su
totalidad. De esta manera hemos conseguido que otros grupos municipales
como son PP y Compromís se suban a la posición que tenía Vox durante los
últimos meses».
Por su parte, el grupo municipal Compromís ha apuntado en un
comunicado que ha sido la coalición la que ha consiguido que el
Ayuntamiento haga la autoría del coste de los trabajos del proyecto
presentado por el propietario del club, Peter Lim, para el nuevo
estadio.
La portavoz de Compromís per València, Papi Robles, se ha
congratulado de que el gobierno municipal «haya aceptado finalmente»
realizarla «con el fin de tener las garantías de que las obras no se
volverán a paralizar» y de que las previsiones del club son correctas.
Según asegura Compromís, esta exigencia la ha planteado inicialmente
la coalición en la moción originaria presentada en la Comisión de
Urbanismo y que, finalmente, ha incorporado el gobierno municipal en el
primer punto de su propuesta alternativa. No obstante, critica que lo
que no han querido validar ni el PP ni Vox «es la condición de vincular
la aprobación de las fichas urbanísticas en el convenio».
Para Robles, en el segundo punto de la moción «PP y Vox mienten y
están dejando la suerte de la ciudad y del Valencia C.F. en manos de los
juzgados y del chantaje» que le hace Meriton, la empresa de Lim. A su
juicio, «es una estafa para la ciudad y para los miles de aficionados» y
«una traición».
La síndica de Compromís insiste en que el Ayuntamiento «debe
mantenerse firme y no ceder al chantaje de Peter Lim» ya que la
aprobación de las fichas urbanísticas «debe vincularse a la aprobación
previa del convenio, que es donde se deben recoger los beneficios de la
ciudad respecto a la construcción del nuevo Mestalla así como el detalle
del proyecto de obra y ejecución del polideportivo de Benicalap».
Además, señala que, dada la actual situación económica y social del
Valencia Club de Fútbol S.A.D, el convenio «deberá explicitar las
garantías necesarias para la seguridad en el cumplimiento de sus
obligaciones».
No obstante, Robles ha asegurado que «PP y Vox se
desdicen y cambian respecto a lo que defendían inicialmente, incluso
desde la oposición, y es no negociar nada con el Valencia C.F. si Lim no
retiraba la demanda por la caducidad del ATE».
«Ahora dicen que esperarán a la resolución judicial dejando la
puerta abierta a ceder a los intereses y al negocio de Meriton.
Nuevamente vemos unas declaraciones en público y después unos acuerdos
completamente distintos. Claramente están cediendo al chantaje y se
están convirtiendo en cómplices dejando la ciudad y el club en manos
exclusivamente de lo que quiera hacer Peter Lim sin garantía ni
control», ha concluido.
En relación con el primer punto, desde el PSPV han explicado que se han abstenido «porque da por bueno el estadio low cost y
deja de exigir las condiciones del estadio de la ATE» por lo que
consideran que la auditoría «se hace sobre un estadio que no es el que
debería ser y el aval solo se exige para ese estadio a medio acabar».
La portavoz de los socialistas, Sandra Gómez, ha criticado en un
comunicado que la alcaldesa de Valencia, María José Catalá, «pasa de
exigir a Lim que retire las demandas a dejar por escrito que renuncia a
ello» y ha lamentado que PP, Vox y Compromís «acuerdan renunciar a
presionar a Peter Lim a la espera de la sentencia».
Para Gómez, el segundo punto, en el que han votado en contra,
«corrobora la estrategia sonrojante de Catalá de confiar en que los
tribunales le devuelvan la ATE a Meriton», por lo que ha expresado su
«profunda indignación» ante lo que ha calificado como «estrategia clara,
sonrojante y abierta de María José Catalá para ponerle las cosas muy
fáciles a Peter Lim y Meriton».
Al respecto, ha insistido en que «han pasado de exigir públicamente a
dejar por escrito que renuncian a exigir que retire unas demandas
irracionales porque hay una evidencia clara de que no ha cumplido con su
compromiso de acabar el estadio».
«Están cruzando los dedos para que
judicialmente los tribunales le den la razón y puedan recuperar la ATE
en los tribunales», ha advertido.
Gómez ha denunciado que esto es «lo que hoy han dejado plasmado en
la moción que han aprobado en la Comisión de Urbanismo, donde claramente
dicen que no van a aprobar las fichas urbanísticas porque están a la
espera de lo que se determine judicialmente».
«No han movido ni un dedo
ni han hecho ni un solo gesto durante estos meses de gobierno para que
Peter Lim retirara las demandas judiciales», ha lamentado y ha añadido:
«Ya entendemos por qué Peter Lim está tan cómodo con este Ayuntamiento y
la Generalitat».
La síndica del PSPV ha advertido que la gestión de Catalá y del
presidente de la Generalitat, Carlos Mazón, «va a tener unas
consecuencias terribles para esta ciudad» porque «ha pasado de exigir de
cara a los medios de comunicación y la opinión pública que desistiera
de las demandas contra el Ayuntamiento a poner negro sobre blanco que
está a la espera de que resuelvan los tribunales».
«La desidia con la
que está operando la Generalitat y el Ayuntamiento para perder el
procedimiento judicial solo va a tener unos responsables: Catalá y
Mazón», ha concluido.