Así lo señalan fuentes de la formación, a
raíz de un análisis de los dos últimos barómetros del Centro de
Investigaciones Sociológicas (CIS) de mayo y junio de 2026 en base a
diferentes metodologías. En todo caso, reconocen «algunas limitaciones»,
como que el cuestionario es relativo a la política estatal,
circunstancia que puede «condicionar» los resultados.
En cualquier caso, para Compromís los dos últimos barómetros del CIS
vienen a «confirmar los datos» que manejan en la propia coalición: el
«cambio» en la Comunitat Valenciana en las elecciones del próximo año es
«posible», dado que «cualquier mayoría entra dentro del margen de
error» de dichas encuestas.
También destacan que Compromís, según estos estudios, se consolidaría
como «la principal fuerza de izquierdas» en la autonomía y continúa
«atrayendo al votante socialista decepcionado».
En cuanto a estimación de voto, las metodologías sin corrector de
recuerdo sitúan a Compromís como primera fuerza (30,3-30,5%) por delante
del PP (27,4%), pero, con correctores, el PP pasa a ocupar el primer
lugar (31,2-33,9%).
Mientras, la metodología por partidos es la que
produce un resultado de Vox más elevado (19,5-19,9%), debido al factor
corrector aplicado a este partido. Al margen de ello, en todos los
escenarios Compromís se sitúa por delante del PSPV.
Respecto a proyección de escaños, las centrales muestran una
«bifurcación clara»: las metodologías sin corrector otorgan mayoría al
bloque progresista (Compromís y PSPV), que alcanzaría los 56-57 escaños,
pero las metodologías con corrector de recuerdo de voto dan mayoría al
bloque de la derecha (PP y Vox) con 52-54 representantes.
En este caso,
en todos los escenarios también Compromís se situaría por delante de los
socialistas.
Por su parte, las horquillas de escaños por partido revelan una
«incertidumbre real» de las proyecciones: para la metodología
recomendada (bloque + partido) el PP oscila entre 33 y 40 escaños;
Compromís, entre 23 y 30; el PSPV, entre 16 y 24; y Vox, entre 12 y 20.
Sin embargo, los rangos se solapan «significativamente» entre partidos,
lo que pone de manifiesto «la dificultad de hacer afirmaciones
categóricas sobre el resultado».
Por bloques, se da un «punto crítico»: en cinco de las seis
metodologías, los intervalos de los dos (Compromís+PSPV y PP+Vox) se
solapan o llegan al umbral de 50, pero únicamente la metodología de
corrección máxima por partidos individuales sitúa el bloque de derecha
claramente por encima de la mayoría en todos los escenarios.
En las metodologías recomendadas, el bloque PP+Vox obtiene 52 escaños
centrales, pero la horquilla baja hasta los 45 en el escenario
favorable a la izquierda. Mientras, el bloque Compromís+PSPV podría
lograr hasta 54 escaños en ese mismo escenario.
Con estos datos, desde la coalición interpretan que, dentro del
margen de error estadístico, ambos bloques podrían conseguir la mayoría
absoluta. Apuntan que la metodología de partidos es la única que otorga
una mayoría «robusta» a la derecha --mínimo 46 escaños incluso en el
escenario desfavorable--, pero matizan que el corrector para Vox es «el
más discutible metodológicamente».
En cuanto a perfiles sociodemográficos, por grupos de edad el PP es
primera fuerza en las franjas de 18 a 29 años, 45-59, 60-74 y más de 75,
mientras que Compromís lo es en el tramo 30-44 años. Vox se impone al
PP únicamente en la franja 30-44 años. Por sexo, la brecha de género es
«estructural»: las mujeres votan más que los hombres al PP y PSOE y los
hombres más que las mujeres a Compromís y Vox.
Respecto a fidelidad y transferencias de voto, en el panel de
recuerdo de voto todas las metodologías producen resultados idénticos:
la ponderación afecta el peso relativo de cada grupo, pero no la
distribución interna de preferencias dentro del grupo.
Así, el 33,8% de los exvotantes del PSPV declaran intención de votar a
Compromís, la transferencia estructural más grande y la que explica la
ventaja de Compromís en intención directa.
Además, el 76% de los
exvotantes de Sumar se decantan por la coalición, por lo que desde esta
destacan que este resultado confirma a la misma «como sucesor natural de
la izquierda valenciana en clave autonómica».
Y el 33,3% de los
exvotantes de Vox se decanta por el PP en el escenario autonómico, lo
que refleja el «voto útil» de la derecha «moderada».
En este contexto, el síndic de Compromís en Les Corts, Joan Baldoví,
en unas declaraciones a los medios este lunes, expuso que en estos
momentos «todas las encuestas apuntan que, si hay esa posibilidad de
cambio, será gracias a que existe un hecho diferencial» que es la
coalición.
«Lo apuntan las encuestas, lo apuntan los resultados electorales en
otros territorios y Compromís ha de ser ese gran palo de pajar que
aglutine esa gran coalición ciudadana y todas esas personas
desencantadas del PSOE que puedan tener un voto de ilusión, de esperanza
y de determinación de que el cambio es posible», argumentó.
Sobre si considera que la coalición tiene opciones de superar al
PSPV, Baldoví admitió no saber «si finalmente eso podrá ser o no», pero
garantizó que la coalición trabajará «de la manera más fuerte posible
para intentar que el resultado de Compromís sea muy grande para
propiciar el cambio político» en la Comunitat Valenciana.
«Para mí, lo
más importante es el 'sorpasso' al PP y la extrema derecha. Ese ha de
ser nuestro objetivo, 'sorpassar' a la derecha y a la extrema derecha»,
zanjó.
En este contexto, el síndic abogó por una «gran coalición ciudadana»
que posibilite el «cambio político» en la Comunitat en el próximo ciclo
electoral de 2027, por que esta se sitúe «por encima» de los partidos y
por que la aglutine Compromís: «Más que desbordar las siglas, lo que hay
que desbordar son las urnas».