Así lo han señalado después de la reunión que han mantenido con la Conselleria de Agricultura este viernes, en la que la administración autonómica ha trasladado al sector que se ha confirmado la presencia de este virus en el campo y en el sistema viverístico de la Comunitat Valenciana.
La
Generalitat ha informado de las medidas preventivas puestas en marcha,
como el refuerzo de la vigilancia en parcelas y jardines privados, el
seguimiento de insectos vectores y la inmovilización cautelar de los
viveros afectados.
La Unió Llauradora ha detallado que, tras
un total de 62 prospecciones aleatorias realizadas por parte de la
Conselleria en campos de cultivo, se ha informado de que existen 22
casos positivos ya confirmados en localidades de las tres provincias y
"en prácticamente todas las especies citrícolas, sobre todo en
plantaciones y brotes jóvenes".
El virus de la clorosis
nervial amarilla de los cítricos, CYVCV, es un potexvirus cuyos síntomas
se observaron por primera vez en Pakistán en 1988 y que se consiguió
identificar en 2012. Fue localizado en septiembre del pasado año en
Cataluña en un limonero situado en un huerto y en un ejemplar ubicado en
un jardín urbano, mediante análisis realizado por el laboratorio
oficial de sanidad vegetal de aquella comunidad autónoma y
posteriormente ratificada por el Laboratorio Nacional de Referencia.
La Unió Llauradora ha afirmado, en un comunicado, que su presencia
oficial ya en la Comunitat Valenciana y en Cataluña evidencia la entrada
del patógeno en el Estado español y "el riesgo real de dispersión
territorial, especialmente asociado al movimiento de material vegetal y a
la presencia de cítricos ornamentales en entornos no estrictamente
productivos", ha añadido.
"La importancia estratégica del
sector citrícola en la Comunitat Valenciana, tanto desde el punto de
vista económico como social y territorial, obliga a actuar con
anticipación ante cualquier riesgo fitosanitario emergente que pueda
comprometer la sanidad vegetal, la viabilidad de las explotaciones y la
seguridad del sistema productivo", ha defendido La Unió Llauradora.
Además, ha advertido que el riesgo no se limita exclusivamente a las
plantaciones comerciales, sino que se extiende también a los cítricos
ornamentales, a los viveros y al conjunto del material vegetal, que
pueden actuar como vía de entrada y diseminación del patógeno.
La Unió Llauradora solicita a la Conselleria ayudas a los viveros para
mejorar la bioseguridad y que se prevea el establecimiento de una línea
de ayudas específica u otros mecanismos de apoyo para las personas
productoras que puedan tener o llegan a tener parcelas afectadas,
incluyendo compensaciones por pérdidas, arranques obligatorios,
reposición vegetal o limitaciones productivas derivadas de medidas
oficiales.
El secretario general de La Unió Llauradora,
Carles Peris, sha destacado que "estamos en una fase inicial, que se
trata de una enfermedad bastante desconocida y que el riesgo es
relativamente bajo en la mayor parte de la superficie citrícola, sobre
todo en naranjo y mandarino, y más alto en limonero".
Por su parte, la Asociación Valenciana de Agricultores ha valora la
información facilitada este viernes por la Conselleria y "la celeridad
para poner en marcha medidas de prevención y control de la enfermedad,
así como para esclarecer la manera en la que se ha introducido y
diseminado exactamente a la citricultura valenciana en aras de evitar
que entren otras enfermedades más dañinas".
AVA-Asaja ha
subrayado que esta nueva enfermedad importada "evidencia la necesidad de
que las autoridades comunitarias intensifiquen los controles en origen y
en puertos de entrada de la Unión Europea a las importaciones de
material vegetal hortofrutícola y ornamental con el objetivo de impedir
la entrada de nuevas plagas y enfermedades en el futuro".
La
asociación ha advertido que los síntomas del virus CYVCV incluyen un
aclaramiento amarillento de las venas, deformaciones foliares y de
fruto, y en los casos más graves, una reducción del 20-40% de la
producción.
AVA-Asaja ha destacado que entre las medidas
adoptadas por la Conselleria está el refuerzo de la prospección y la
vigilancia en parcelas comerciales y jardines privados, el seguimiento
específico de los posibles insectos vectores, el muestreo y análisis
intensivo del material vegetal de reproducción, así como la
inmovilización cautelar de las instalaciones viverísticas afectadas.
La Conselleria de Agricultura también intensificará la labor de
información y formación dirigida a técnicos, viveristas y agricultores, y
el Servicio de Sanidad Vegetal y el Instituto Valenciano de
Investigaciones Agrarias (Ivia) continuarán trabajando de forma
coordinada para intensificar las prospecciones y desarrollar nuevos
métodos de diagnóstico más rápidos y eficaces.




