Asimismo, ha apuntado que los indicios que había durante la mañana
eran «suficientemente graves» como para haber convocado antes a ese
órgano con inundaciones en zonas de Valencia, un camionero desaparecido a
mediodía --en la zona de l'Alcúdia-- y, de hecho, ha recalcado que, por
ejemplo, el Ayuntamiento de la capital del Turia ya había reunido a su
Cecopal. Por ello, considera que otros políticos sí que «supieron
interpretar» las alertas.
Así lo ha indicado en una entrevista a la cadena SER y después de que El País publique una relación con los
mensajes de WhatsApp enviados por Núñez a compañeros de la Aemet con una
cronología de lo que estaba sucediendo en el Cecopi la tarde de la
dana.
El relato publicado va desde uno de las 17.26 horas, donde Núñez
asegura en un mensaje que la situación es «crítica» con el embalse de
Forata casi desbordándose y «están pensando en evacuar»; las 17.34: «ya
es emergencia hidrológica»; 18.22: hay gente en los tejados en una
urbanización de Utiel; 18.58 (cuando estaban desconectados).
«Aquí
llevamos esperando, llevamos más de una hora de reflexión»; 19.12: «Van a
enviar un mensaje masivo a móviles a las zonas afectadas»; 19.28: «No
saben ahora mismo ni cómo está la situación» o el último, a las 19.46:
«El mensaje va a ir a toda la provincia de Valencia. Aconsejando no
moverse de casa». El ES-Alert se envió a la población a las 20.11.
Núñez, que ha defendido que en la reunión había técnicos que han
hecho frente de forma exitosa a otras circunstancias complicadas y con
décadas de experiencia, ha explicado que él no era el encargado de
levantar actas ni la Aemet se lo pidió, pero hizo esta cronología «de
forma casi casual» y le ha servicio para reconstruir la situación de lo
que ocurrió.
El jefe de Climatología ha señalado que ha decidido hacerlo público
tras escuchar el relato de las víctimas recogido en el sumario y las
declaraciones posteriores del 'president' de la Generalitat, Carlos
Mazón, «casi en tono reprobatorio, casi recriminando a los periodistas
que estaban allí haciendo su trabajo, preguntando lo que tenían que
preguntar, diciendo que dónde veíamos el cambio de versión».
Para Núñez,
ha sido «insoportable ver cómo la gente se estaba ahogando a las seis, a
las seis y media, a las siete, y a continuación las declaraciones del
presidente de la Generalitat», ha detallado.
José Ángel Núñez asegura que el 29-O se vivió «una situación tan
compleja, tan angustiosa, tan estresante», que cree que cualquier
persona de los que estuvieron allí «si no tomó notas es difícil recordar
lo que pasó».
Según ha apuntado, tiene anotado que la reunión se
suspendió si bien no recuerda el momento exacto en el que se lo dijeron
ni el motivo que se dio. «En uno de mis whatsapp pongo que es para
reflexionar, pues puede ser que fuese; pero lo importante yo creo, lo
trascendente, es que la reunión estuvo suspendida».
El responsable de Aemet ha indicado que a las 17.00 horas fueron
dando paso en el Cecopi a los técnicos que fueron explicando cada uno en
su ámbito de competencias lo que estaba ocurriendo --Emergencias,
bomberos, UME, CHJ y Aemet-- sin que «nadie» quitara «hierro a la
situación»: «Se estaban describiendo cosas muy graves; estoy hablando de
las cinco entre las cinco y las seis y sí que se nos escuchó; otra cosa
es que el que tuviera que tomar las decisiones estuviese preparado para
sintetizar toda esa información y tomar una decisión rápida, que era lo
que exigía ese momento».
No obstante, considera que esa ya era una hora «en la que la
simultaneidad de las emergencias es prácticamente en toda la provincia
de Valencia y hacían muy difícil poder gestionar esa situación con
éxito».
A esa hora, según ha relatado, se habían caído las
comunicaciones, muchas torres de telefonía móvil, torres de alta
tensión, había pueblos sin luz, incomunicados totalmente o autovías
principales totalmente colapsadas, como la A7 o la A3.
Sin embargo, sostiene que «la falta de liderazgo es para mí evidente
que ocurrió pero no solamente en esa reunión del día 29 sino en las en
las siguientes a las que yo asistí».
A su juicio, el Cecopi debería de
haber convocado, por lo menos, «desde primera hora de la mañana» y
estaba convencido de que iba a ser así porque «no había nada que
impidiese no convocarla y los indicios que había ya a esa hora eran
suficientemente sólidos de que la situación era muy grave».
En este sentido, ha recordado que había un aviso rojo activado ya a
las 7 de la mañana; a las ocho y media ya se estaban produciendo
inundaciones y a media mañana había un camionero desaparecido. Así,
recalca que «otros organismos con menos competencias como el
Ayuntamiento de Valencia convocó su Centro Municipal de Emergencias»,
pese a que «era un sitio donde no llovió».
«Hubo otros políticos de todos los colores, por eso digo que no se
trata aquí de partidismo, que supieron interpretar muy bien la
emergencia de ese día y actuaron en consecuencia», ha sostenido. En el
caso del Cecopi, las primeras anotaciones que tiene de cuándo se empieza
a hablar de la posiblidad de mandar una alerta son de las 19.00 horas.
Núñez afirma que no le «cabe en la cabeza» que un presidente de la
Generalitat «se dedique a mentir y a tirar por los suelos el prestigio
de una institución» como el Consell, al tiempo que sostiene que Mazón
«no sabe interpretar los avisos» porque «Aemet no trabaja con
predicciones de van a caer 300, 400, sino que trabaja con umbrales», que
se fijaron hace 17 años cuando se puso en marcha el Plan MeteoAlerta y
son consensuados con las comunidades autónomas.
«En su momento, y nadie ha puesto desde entonces ningún reparo, se
estableció que para la Comunitat Valenciana el umbral son 180 litros por
metro cuadrado. Es decir, que cuando el meteorólogo prevé que se van a
superar o igualar 180 litros por metro cuadrado, se establece el nivel
rojo de aviso. Y si nos vamos al Plan MeteoAlerta, que cualquiera lo
puede consultar de forma libre en la página web de la Agencia Estatal de
Meteorología, pone que cuando se establece el nivel rojo el riesgo es
extremo», ha detallado.
Ese momento significa que «hay peligro de que se produzcan fenómenos
muy graves o catastróficos que puedan afectar a personas y bienes. Y eso
es lo que dimos».
«Dimos el umbral de 180, que se establece cuando se
piensa que o se prevé que se van a superar los 180 litros por metro
cuadrado en 12 horas. Pues además, el meteorólogo puso que esa cantidad
se podía superar solo en dos o tres horas. O sea que yo creo que más que
eso, es que era un indicio claro de que la situación era muy grave», ha
concluido.