La intervención ha permitido reparar el deterioro sufrido por el
monumento a causa del paso del tiempo, actos incívicos y la humedad y
otras condiciones climáticas de la ciudad, y se ha conseguido recuperar
las gamas cromáticas históricas de los muros interiores de este inmueble
característico del gótico militar del siglo XV, que vuelve a estar
accesible para la ciudadanía y visitantes, según ha destacado el
consistorio en un comunicado.
El objetivo ha sido abordar las patologías detectadas en los últimos
informes técnicos y priorizar las intervenciones más urgentes para
garantizar la correcta conservación del monumento, declarado Monumento
Nacional en 1931 y Bien de Interés Cultural (BIC).
En total, se ha actuado sobre más de 350 metros cuadrados de
superficies, sin alterar la volumetría ni la configuración
arquitectónica del edificio. De hecho, la actuación se ha desarrollado
bajo los principios fundamentales de conservación y restauración de
bienes culturales y con los criterios de mínima intervención y empleo de
materiales compatibles y reversibles para garantizar la fidelidad a la
concepción original del monumento.
Entre las actuaciones realizadas destacan la renovación del
revestimiento del elemento estructural que actúa como base inclinada de
las torres, con tratamientos para eliminar hongos y microorganismos, y
la reparación de los revestimientos en la planta baja y zona de acceso a
la primera planta.
La obra también ha permitido el sellado de juntas y la mejora del
sistema de evacuación en la escalera de acceso, para reducir problemas
de filtraciones, la restauración de carpinterías exteriores de madera y
elementos metálicos, con ajustes en puertas, tratamiento protector y
recuperación de herrajes o la retirada de instalaciones eléctricas en
desuso para mejorar la seguridad y la imagen del monumento.
Esta obra, con un presupuesto de 47.489,25 euros, ha permitido
preservar cinco siglos de historia, dado que las Torres de Quart que
fueron construidas entre 1441 y 1460 por maestros como Pere Bonfill,
Francesc Baldomar y Pere Compte han sido «testigo de algunos de los
episodios históricos más relevantes de la ciudad» y conserva todavía las
huellas de los impactos de la Guerra de la Independencia.
El 20 de enero de 2025, el Ayuntamiento de València recibió
autorización de la Dirección General de Patrimonio Cultural, preceptiva
por tratarse de un Bien de Interés Cultural. Con posterioridad, se
hicieron catas murarias para justificar ante Conselleria de Cultura que
el tono empleado, el mismo que el de la rehabilitación integral de 2005 y
que ha servido de referencia para la presente actuación, se corresponde
con la tonalidad original de las escarpas de las torres y del
revestimiento en exterior de la planta baja, por lo que la actuación ha
sido «rigurosa y documentada», han recalcado desde el consistorio.
Según los informes técnicos, la paleta cromática empleada en los
muros exteriores traseros de las torres tiene su origen en el estudio
colorimétrico realizado sobre el inmueble, en el que se identifican las
gamas cromáticas históricas asociadas a los revestimientos originales
del edificio, «con el fin de reproducir, en la medida de lo posible, su
cromatismo originario y de garantizar la coherencia visual del conjunto,
considerándose adecuada y plenamente justificada desde el punto de
vista técnico y patrimonial».
Así, continúan los informes, la elección del tono empleado «responde a
una referencia cromática documentada, garantiza la continuidad con
intervenciones anteriores y asume de forma razonada la diferencia
perceptiva derivada del distinto grado de envejecimiento de los
revestimientos».
En otro orden de cosas, las «diferencias perceptibles» entre el nuevo
revestimiento y las zonas no intervenidas se atribuyen al distinto
grado de envejecimiento y degradación de los materiales.
En este
sentido, la nueva aplicación evolucionará cromáticamente con el tiempo
«hasta integrarse visualmente en el conjunto».
El concejal de Acción Cultural, Patrimonio y Recursos Culturales,
José Luis Moreno, ha valorado que con esta intervención el Ayuntamiento
«reafirma su compromiso con la conservación del patrimonio histórico de
nuestra ciudad como elemento esencial de identidad colectiva y legado
para las generaciones futuras».