sábado, 4 de mayo de 2024

El catedrático Rodríguez-Pose ve difícil sin innovación sectorial poder mantener la calidad de vida que tenemos en la Comunitat

 


VALENCIA.- El economista Andrés Rodríguez-Pose, catedrático, premio Princesa de Asturias y director de Cañada Blanch Centre en la London School of Economics, advierte que la Unión Europea "lleva bastante tiempo perdiendo competitividad" y posicionamiento en el campo de la innovación y la tecnología, en comparación con países como Estados Unidos, Canadá o de Asia.

"Los grandes pilares económicos de la Comunitat Valenciana son sectores bastante vulnerables en el contexto español y en el contexto europeo" porque ya no pueden competir en costes con los de otros países y esto está "debilitando el tejido productivo". 

La solución, para este experto, pasa por generar un sistema innovador a través de una serie medidas sobre el capital humano, la conectividad con las ideas y la facilitación de la inversión.

Rodríguez-Pose, que es asesor habitual de organismos internacionales como la Comisión Europea, el Banco Mundial o el Banco Europeo de Inversiones, participará el jueves 9 de mayo en la novena edición del Foro Cañada Blanch, que también dirige, y donde se abordará la pérdida de posicionamiento de la UE frente a competidores como EEUU, China y la India. 

Antes ha concretado el posicionamiento de la Comunitat Valenciana en esta coyuntura global.

El experto ha advertido que la Unión Europea tiene "un problema importante, no en generar conocimiento sino innovación", y que se ha apostado por "campos en los que hay más dificultades en que se haga la transmisión a las empresas". 

Se invierte más en investigación básica y menos aplicada.

Además, ha señalado que hay "barreras institucionales importantes que impiden" este traslado de conocimiento, "faltan fondos de capital que favorezcan la innovación", "hay más barreras para que se invierta en innovación aplicada y en innovación dentro de las empresas" y faltan grandes grupos de empresas.

España "ha conseguido reducir algo la brecha en el campo del conocimiento", "hemos tenido unas políticas sobre todo basadas en investigación, pero muy pocas verdaderamente de innovación", y esa brecha sí ha aumentado con el resto del Mundo e incluso con Europa. 

"Tenemos grandes dificultades en transformar la innovación y las empresas españolas, con excepciones, están perdiendo peso en la en la competencia", ha lamentado.

Dentro de ese marco, la Comunitat Valenciana cuenta con investigadores de "primerísmo nivel" pero no "suficientes" respecto a su peso poblacional.

"El sistema innovador de la Comunitat Valenciana está basado en empresas de pequeño y mediano tamaño" en sectores "muy tradicionales" que han visto cómo en las últimas décadas la ventaja comparativa que tenían, "basada en costes más baratos de la mano de obra, no se ha podido mantener".

 "Esto ha debilitado el tejido productivo de la Comunitat Valenciana y su capacidad innovadora", ha advertido.

De este modo, "en la Comunitat Valenciana los sectores tradicionales han sufrido mucho porque se han enfrentado a un mercado cada vez más integrado, en el que ha habido empresas más innovadoras en otras partes del Mundo, pero sobre todo ha habido empresas que han producido el mismo producto cada vez de mayor calidad y a un coste menor".

La pérdida de competitividad en España se ha dado "sobre todo en las empresas más tradicionales, donde se ha invertido menos en investigación, donde en un primer momento no se ha utilizado un mayor nivel de capital humano o no ha podido utilizar todo su potencial, y que se han quedado ancladas en el pasado".

Entre las industrias afectadas, cita el textil, el calzado, el juguete o la cerámica, que tienen especial peso en el tejido económico de la Comunitat Valenciana. "El sector de la cerámica hace dos décadas prácticamente no tenía competitividad en ninguna parte del Mundo. Hoy en día la situación es muy distinta", ha lamentado.

Como excepción en todo esta tendencia se ha referido a Mercadona, "que es una empresa muy innovadora en un sector muy tradicional y que ha conseguido un hueco importante mediante sistemas de innovación que son bastante novedosos en el campo, por ejemplo, de la distribución de alimentos".

"No se puede apostar por la rebaja de costes, sino por la innovación" y por mecanismos de comunicación entre los centros generadores de conocimiento y la aplicación de esos conocimientos a las empresas, ha defendido Rodríguez-Pose.

Frente a esta pérdida de competitividad, Andrés Rodríguez-Pose propone tres tipos de medidas para crear un ecosistema innovador. 

Un primer pilar sería la mejora de la calidad de la mano de obra, con formación universitaria "en sectores que puedan contribuir a la mejora de los sectores productivos valencianos"; "buenos técnicos de formación intermedia que sean claves para la asimilación de la innovación" y la formación continua dentro de las empresas para que puedan adaptarse a los cambios.

En este mismo sentido, ha defendido que se debe crear "un sistema de apoyo a la innovación" y apostar por "políticas de innovación" que no sean "puramente de investigación"; también crear un vínculo entre los sistemas de formación, los de apoyo a las empresas y los sectores "en los que la Comunitat Valenciana tiene potencial y puede transformarlo".

El segundo pilar de las actuaciones que plantea es el de "la conectividad con el resto del Mundo, es decir, exponer a las empresas valencianas y la mano de obra a ideas que vienen de fuera", creando vínculos entre centros de investigación y empresas, ya sean de dentro de la Comunitat o fuera.

En tercer lugar, "desde un punto de vista más institucional" ha apostado por la creación de incentivos y apoyos para facilitar la inversión y la innovación dentro de las empresas, con fondos que puedan invertir en ellas e incentivos de carácter fiscal para que "se desgrave mucho más la reinversión de las empresas en innovación".

Respecto a cómo puede influir la infrafinanciación de la Comunitat Valenciana en generar estos incentivos, el catedrático ha remarcado que "la política de innovación, generalmente es nacional" y "siempre se tiene la tendencia a pensar que, para innovar más, se necesita mucho más dinero".

 "A veces sí y a veces no. Lo que se necesita es utilizar el dinero que se tiene de manera mucho más adecuada", ha puntualizado, antes de indicar que la financiación concreta de la Comunitat Valenciana no es su ámbito de especialización.

Rodríguez-Pose ha advertido sobre la importancia de generar pymes más innovadoras. "Si nos centramos en cómo fomentar solo cuatro o cinco grandes empresas, esto te crea un problema: estás intentando apostar desde arriba en empresas que a lo mejor pueden funcionar o a lo mejor no funcionan y dentro del campo europeo, no van a estar distribuidas por todo el territorio, sino que van a estar en cuatro sitios".

"En un mundo en el que España no puede competir en costes, si no competimos en capacidad innovadora, vamos a tener dificultades en el futuro para encontrar el dinamismo que es necesario para mantener la calidad de vida que tenemos", ha avisado.

El economista ha expuesto que la pérdida de competitividad en innovación "va a afectar a la vida de la población a medio y largo plazo, porque para "conseguir mantener" un estado de bienestar tan "avanzado", y que se basa "sobre todo en unos niveles altos de imposición", "hay que tener --sobre todo en vista del envejecimiento de la población europea- empresas cada vez más competitivas. 

Y la única forma de que las empresas europeas sean competitivas es apuntando alto y siendo mucho más innovadores. Si no lo conseguimos, vamos a tener problemas".

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