«Estamos ante una actuación irregular y un escándalo que no vamos a
dejar pasar», ha aseverado Rafa Simó, que por ello ha solicitado la
comparecencia urgente del conseller de Sanidad, Marciano Gómez, para que
aclare esta operación en la que, «aprovechando el efecto de la Covid,
se han regalado decenas de millones a las empresas que han gestionado la
sanidad de los valencianos como un negocio».
Además, el diputado solicitará la copia íntegra del expediente y los
documentos de la Intervención de la Generalitat sobre las liquidaciones
anuales de las concesiones de Elx-Crevillent, Horta-Manises, Dénia,
Torrevieja y la Ribera, que han supuesto «un traje a medida» en favor de
las empresas a las que el Consell del PP privatizó la sanidad de los
valencianos y valencianas.
Simó ha censurado «el cinismo» del entonces presidente, Carlos Mazón,
y del conseller de Sanidad, Marciano Gómez, que «han tenido la cara de
sacar pecho en las Corts por haber firmado las liquidaciones pendientes
hasta 2022 sin decir que habían premiado a las concesionarias con un
sobreprecio escandaloso, y por eso son las únicas liquidaciones que las
empresas no han recurrido».
El diputado explica que, tal como señala la Sindicatura, el Consell
de Mazón «ha firmado unas liquidaciones anuales que incorporan una
cuantía del coste de la atención sanitaria por habitante, la llamada
cápita, que está muy hinchada por efecto del extraordinario gasto
sanitario generado para hacer frente a la Covid en 2020 y 2021».
En ese sentido, ha apuntado que a raíz de un informe de 2012 del
Consell Jurídic, la actualización anual de esa cápita --lo que se paga a
las concesionaria en los departamentos privatizados-- «pasó a
realizarse, no aplicándole el incremento del presupuesto de Sanidad de
cada año, tal como establecen los pliegos, sino en función del aumento
real del gasto sanitario».
Al respecto, ha explicado que el problema «surge a raíz de la Covid,
que dispara el gasto en 2020 y en 2021». Sin embargo, «tal como señala
la Intervención, esta era una circunstancia excepcional que, de
asumirla, tendría impacto en ejercicios futuros y en las prórrogas de
las concesiones», lo que supondría un «enriquecimiento injusto» de estas
empresas a costa de la Administración, es decir, del erario público y
de todos los valencianos.
Por eso, instaba a trasladar la situación al
Consell Jurídic Consultiu y esperar a que éste se pronunciara.
«La Intervención era partidaria de modular estas cantidades para
ajustar el efecto de los incrementos extraordinarios del gasto por el
efecto de la Covid, advirtiendo que, si no se procede de esta forma y
luego el CJC se inclina por corregir la cápita, obligaría a un
procedimiento muy complejo para la propia Administración.
El Consell,
sin embargo, no esperó al CJC para firmar las liquidaciones, que
resultaron muy favorables para las empresas», ha reprochado.
Para el diputado socialista, el conseller de Sanidad actúa como «un
agente comercial de las empresas privadas», a las que, por otro lado,
«ha regado casi triplicando el coste de la privatización de operaciones
al pasar de 22 millones presupuestados a 56 millones tras cuatro
modificaciones al alza».
Simó insiste en que, con estos hechos, se evidencia una vez más «el
compadreo del Consell del PP con la sanidad privada», hasta el punto de
que «han tenido la cara de sacar pecho en las Corts por haber firmado
las liquidaciones pendientes y ahora lo que vemos que es que lo que han
firmado son pelotazos pendientes».
Por contra, la portavoz de Sanidad del Grupo Popular en Les Corts,
Nieves Martínez, ha replicado que «las liquidaciones sanitarias están
fiscalizadas y resueltas con criterios técnicos y objetivos».
Al
respetco, ha explicado que procedió a resolver liquidaciones de
ejercicios pendientes con las empresas concesionarias «asumiendo la
responsabilidad de un deber de la Administración y, en todo momento, ha
liquidado siguiendo criterios jurisprudenciales y del propio Consell
Jurídic Consultiu».
Además, ha asgurado que la Intervención de la
Generalitat «siempre ha fiscalizado favorablemente» las liquidacione".
«La Administración no tuvo más opción que proceder a liquidar los
ejercicios pendientes, teniendo en cuenta que no podía modificar un
contrato de forma unilateral saltándose el dictamen del Consell Jurídic
de 2012 que establecía el cálculo de la cápita», ha señalado.
En ese sentido, ha indicado que la Intervención «fiscalizó de
conformidad todas las liquidaciones, haciendo la observación de que se
realizara la consulta al Consell Jurídic respecto a la repercusión del
gasto covid, ya que solo el CJC está legitimado para modificar el
criterio de cálculo de la capita».
«La Conselleria realizó esa y, en función de su respuesta, esta
Administración actuará en consecuencia para defender hasta el último
euro de los valencianos. Eso sí, sin chapuzas ni atajos, como hizo el
Botànic, que puedan dificultar posteriormente la defensa de los
intereses de la Administración», ha garantizado.
De este modo, ha recalcado que «una vez más queda demostrada la
transparencia, eficacia y eficiencia en la gestión de las liquidaciones
practicadas por parte de la Conselleria, y cuya finalidad es garantizar
que los valencianos no dejen de percibir ni un solo euro que les
corresponda».
Martínez ha explicado que la determinación de la cápita que se debe
abonar a las concesionarias es «un proceso totalmente objetivo, es un
ajuste matemático, que no se negocia, al igual que las liquidaciones, en
las que se aplican criterios técnicos y objetivos establecidos en
resoluciones judiciales y por la Intervención General de la
Generalitat».
Además, ha recalcado que «durante los ocho años del Botànic se
resolvieron 26 liquidaciones con las concesionarias, mientras que sólo
en los 18 primeros meses de esta legislatura 23» y que «estas últimas
liquidaciones se han resuelto con un saldo a favor de la Generalitat de
más de 300 millones de euros».
«Por tanto no hay ninguna irregularidad ni ningún regalo o pelotazo.
Lo que hay es cinismo e hipocresía por parte de los socialistas al hacer
unas acusaciones gratuitas sin ningún fundamento», ha apostillado.