Es el balance del año que ha realizado el presidente de la Asociación Valenciana de Agricultores (AVA-Asaja), Cristóbal Aguado, que ha detallado que se han producido 150 millones de euros por anomalías climáticas, 40 millones de euros por rebajas de precio, 60 millones por «no tener materias activas suficientes para combatir las plagas» y 30 millones de euros por los robos en el campo.
La organización agraria ha denunciado que, mientras los gastos de producción se han encarecido un 7%, los precios percibidos por los agricultores han descendido un 1%. La organización ha destacado los malos resultados de cítricos, uva, arroz, cebolla, patatas, sandía, algarrobas, olivar, cereales, trufa, porcino, ovino-caprino, cunicultura y apicultura.
Aguado ha señalado que ha sido un «año muy diferente» al pasado, marcado por la tragedia de la dana, pero que el sector está «aún arrastrando las consecuencias» de las riadas.
El representante agrario ha señalado que «seguimos en la reconstrucción de la dana» y ha lamentado que «todo va muy lento, y es porque la magnitud del drama que tuvimos era tan grande que, pese a los esfuerzos de Tragsa y muchísimas empresas que están colaborando, la cosa va para largo y a muchos agricultores les queda mucho por resolver».
El presidente de AVA-Asaja se ha referido a los caminos rurales secundarios, ha lamentado la «falta de transparencia municipal» sobre el listado de caminos afectados y su estado y ha advertido que «en algún lugar peligra la seguridad de la maquinaria y de las personas que la llevan».
Además, ha recriminado al Gobierno central que «las infraestructuras para poder prevenir si viene otra dana están todas por hacer».
En un punto positivo, ha destacado que el IVIA ha emprendido un «camino en positivo» y se ha mostrado optimista sobre «recuperar de nuevo que sea un instituto de mucha más referencia como habíamos tenido históricamente».
A su juicio, «vamos a tener un IVIA nuevo, renovado y con perspectivas».
Aguado también ha puesto el foco en que el campo «está revueltoç» ante la nueva PAC, con un recorte del 22% en sus ayudas, los acuerdos con países terceros y, en concreto, el acuerdo con Mercosur.
En este punto, considera «un brindis al sol» el planteamiento de Bruselas de bajar un 5% las cláusulas de salvaguarda porque «la burocracia europea es tan lenta que necesita dos meses para ponerlas en marcha».
AVA-Asaja ha advertido que, si se firma el acuerdo de Mercosur, Brasil venderá su zumo de naranja en Europa y el cultivo de naranja «no tendrá ese complemento de viabilidad», con lo que «los costes de mercado y transporte se comerán la vida de la naranja».
«Peligran los campos de naranjos de España», ha advertido, y de la misma forma ha señalado que «el arroz de l'Albufera podría dejar de cultivarse».
Aguado ha reconocido que el acuerdo con Mercosur tendrá beneficios para la economía española, e incluso para sectores agrarios como el aceite o el vino, pero ha subrayado que «no se pueden hacer acuerdos tan a la ligera» y no se puede utilizar el campo «como moneda de cambio».
Ante todo este escenario, ha explicado que continuarán las movilizaciones sel sector agrario y que el 20 de enero habráuna movilización en Estrasburgo coincidiendo con la primera reunión en el Parlamento Europeo sobre Mercosur. También ha avanzado nuevas movilizaciones para reclamar que el Gobierno español «recapacite» y rechace el acuerdo.
AVA-Asaja también ha señalado que 2025 fue un «año negro de sanidad animal» y las explotaciones redoblaron sus esfuerzos contra brotes como la gripe aviar, la dermatosis nodular contagiosa, la lengua azul y la enfermedad de Newscastle, mientras se ponían en alerta por la peste porcina africana en Cataluña.
Cristóbal Aguado ha lamentado que la incorporación de nuevas personas al campo «es una auténtica utopía» por la falta de rentabilidad, la burocracia que «asfixia» al sector, la «falta de reciprocidad» con países terceros y la falta de fitosanitarios.
«La situación es insostenible», ha aseverado.

