«Nos están echando del campo a patadas», han lamentado los
responsables de las organizaciones agrarias convocantes de la protesta,
que son la Asociación Valenciana de Agricultores (AVA-ASAJA), La Unió
Llauradora i Ramadera, la Coordinadora Campesina del País Valenciano
(CCPV-COAG) y la Unión de Pequeños Agricultores y Ganaderos (UPA-PV),
con el apoyo de Cooperatives Agro-alimentàries de la Comunitat
Valenciana.
La protesta se produce en varias ciudades de la geografía nacional en lo que el sector ha denominado un 'súper jueves del campo español',
en señal de protesta por los recortes de la futura Política Agrícola
Común (PAC) y del acuerdo comercial UE-Mercosur, a pesar de la reciente
paralización de este pacto por parte del Parlamento Europeo, al
considerar que ambos factores podrían agravar la situación crítica que
atraviesa el campo en España.
Los participantes en la protesta han mostrado carteles con mensajes
como 'Ursula von der liar', 'Paella de Mercosur: arroz con cosas
prohibidas' y 'Granja cerrada por desahucio. Razón: Mercosur'. Además,
algunas personas han acudido disfrazadas de naranja, de vacas
«hormonadas» o se han presentado encadenadas a otra persona que llevaba
una careta de la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der
Leyen.
La movilización en Valencia ha arrancado con una concentración en la
avenida Blasco Ibáñez ante la sede de la Confederación Hidrográfica del
Júcar (CHJ), donde los dirigentes agrarios han defendido que «la agricultura del futuro en Europa pasa por tener agua».
Los máximos representantes de las organizaciones agrarias han
intervenido con sus discursos y sobre las 10.40 horas han salido los
tractores y participantes en dirección a las Torres de Serranos para
terminar ante la sede de la Delegación del Gobierno.
Los representantes del sector agrario han reivindicado ante la sede
de la CHJ la adecuación de los barrancos, infraestructuras hidrológicas y
«soluciones» para los campos arrasados en la dana del 29 de octubre de
2024, que van a pasar a Dominio Público Hidráulico (DPH) mientras, en
palabras del secretario general de La Unió Llauradora, Carles Peris, sus
propietarios siguen en un «limbo» sin saber si van a percibir ayudas o
compensaciones.
El presidente de AVA-Asaja, Cristóbal Aguado, ha subrayado en
declaraciones a los medios que si la CHJ tuviera los recursos
suficientes, ante la dana del 29 de octubre, «hubiera habido
señalizadores de niveles de agua» y «embalses que no están construidos
pese a que Bruselas ha dicho que era una zona de altísimo riesgo», y
también se habrían limpiado los barrancos.
El secretario general de UPA-PV, Ricardo Bayo, ha añadido: «Ya
estamos cansados de palabras vacías, estamos cansados ya de que no nos
den soluciones».
CCPV-COAG, UPA-PV, La Unió y AVA-Asaja reclaman el rechazo a la
propuesta actual del acuerdo comercial de la UE con Mercosur, exigen un
estudio de impacto sobre el sector agrario objetivo y creíble,
reciprocidad, cláusulas de salvaguardia verdaderamente eficaces y
complementariedad con la producción europea. En la misma línea, exigen
revisar todos los acuerdos vigentes y futuros con terceros países,
especialmente con Egipto, Turquía, Marruecos y Sudáfrica.
El sector también se opone a la propuesta de la Comisión Europea
sobre el Marco Financiero Plurianual (MFP) y la PAC post-2027, que
contempla la integración de la PAC en un fondo único y un recorte del
22% del presupuesto.
El secretario general de La Unió Llauradora, Carles Peris, ha
señalado que «Mercosur es un acuerdo muy peligroso porque sectores
importantes valencianos como el vacuno, aviar, la miel, el cítrico y el
arroz se verán perjudicados» con una presión sobre sus precios que
buscará «sustituirlos». También ha recriminado que «algunos partidos
mayoritarios están intentando justificar unas cláusulas de salvaguardia
que no sirven para nada».
Aguado ha exigido «que quiten burocracia en Bruselas».
«Queremos que
hagan una política hídrica europea solidaria y responsable, que nos
dejen a los agricultores ser agricultores y no auxiliares
administrativos. Y, desde luego, no queremos que de ninguna manera venga
a tirarnos del nuestro campo. Queremos hacer arroz en la Albufera, y
desde luego si siguen así nos van a arruinar y tendremos que dejar de
producir arroz», ha advertido.
Además, Cristóbal Aguado ha lamentado que este miércoles en la
Comisión de Comercio Internacional, «solo dos eurodiputados del PP y uno
de Compromís» votaron a favor de los intereses valencianos sobre las
cláusulas de salvaguardia del arroz. «Ya va siendo hora de que los
políticos se deban a los que les votan y no a los intereses de
terceros», ha reprochado.
Por parte de CCPV-COAG, su secretario de Organización, Josep Ramón,
ha subrayado que la movilización es «una muestra de sindicatos
mayoritarios unidos en un grito unitario de 'No al Mercosur', 'No a la
explotación' y 'Sí a la dignidad de la tierra'».
Las organizaciones agrarias reivindican la simplificación,
seguridad jurídica y la puesta en marcha de regulaciones más adaptadas a
la realidad agraria, así como la voluntariedad indefinida del cuaderno
digital de explotación y reorientar las políticas del Gobierno español
priorizando la agricultura sobre las normativas medioambientales,
siempre basadas en criterios científicos, entre otras reclamaciones.
Por otro lado, el secretario general de La Unió, Carles Peris,
también ha criticado que «la Conselleria de Agricultura eliminó 27
millones de euros de recursos del 2025 que iban destinados a recuperar
la capacidad productiva».
Asimismo, Cristóbal Aguado ha puesto el foco en que la edad media
del sector agrario valenciano es de 65 años y que «hay más gente de 70
años que de 40». «¿Cómo van a incorporarse si los jóvenes ven a sus
padres padecer?», se ha preguntado, antes de reclamar «un plan Marshall
en la economía agraria valenciana para cambiar toda la estructura y ser
entidades mucho más amplias, competitivas, bien tecnificadas y desde
luego marcando esa capacidad de futuro que tenemos que tener».
Desde UPA PV, Ricardo Bayo ha lamentado que «el futuro de la
agricultura valenciana cada día está más en cuestión porque cada día
quedan menos opciones, cada día la competencia es peor». «Nos chulean,
nos roban y nos mangonean», ha lamentado.