domingo, 25 de enero de 2009

Bancaja, Banco de Valencia y CAM renegocian sus vencimientos de deuda por 15.000 millones

VALENCIA.-Las tres grandes entidades bancarias de la Comunidad Valenciana se enfrentan este año a vencimientos "poco significativos", tal y como reconocen en sus últimos programas de renta fija remitidos a la CNMV. Sin embargo, en los tres próximos años deberán hacer frente a más de 15.000 millones de euros, según Bloomberg, sin contar los vencimientos de los programas de deuda a corto plazo como los pagarés de empresa. Mientras el interbancario no recupere la normalidad, las subastas del Tesoro y las del BCE son dos vías de liquidez claves

Bancaja, Caja Mediterráneo (CAM ) y Banco de Valencia tienen que hacer frente a lo largo de este año en los mercados mayoristas a unos vencimientos de deuda -bonos, obligaciones y cédulas-, por valor de 5.880 millones de euros, según los datos aportados por las tres entidades a este semanario, según recoge "El Boletín".

Una cifra que representa aproximadamente el 8% de los 75.700 millones de euros de vencimiento que debe afrontar el sector bancario español durante 2009, según datos del Banco de España. El conjunto de la banca se enfrentan a 50.500 millones de euros, mientras que las cajas a 25.200 millones.

Bancos y cajas han optado por renegociar parte de sus vencimientos -una práctica habitual-, para ir ganando liquidez a la vista de que las condiciones y fluidez del dinero circulante no terminan de mejorar. El mercado interbancario sigue bastante seco, las subastas del Banco Central Europeo (BCE) no ofrecen la liquidez necesaria y, por si fuera poco, las subastas del Fondo de Adquisición de Activos Financieros (FAAF) no logran calmar el apetito voraz del sector bancario.

Sin embargo, los vencimientos de este año son poco significativos en comparación con la situación de hace un año ya que desde hace unos meses, bancos y cajas están renegociando partes apreciables de sus vencimientos. Más difícil será en los próximos ejercicios. Así lo recoge el propio Banco de España en su informe de Estabilidad Financiera del pasado mes de noviembre, advirtiendo que el 60% de los vencimientos a medio y largo plazo del sector bancario se producirá a partir de 2013.

Pero sorprendentemente, y según datos aportados por Bloomberg, Bancaja, CAM y Banco de Valencia deben amortizar menos deuda a partir de 2013. Y es precisamente durante los tres próximos años cuando deberán hacerlo a un ritmo notablemente mayor.

Así, Bancaja debe hacer frente en 2010 a un vencimiento de deuda a medio/largo plazo por valor de 2.995 millones de euros, que se reducirá hasta los 2.509 millones en 2011, pero que aumentará a 3.048 millones euros en 2012. Por no hablar del ´muy largo´ plazo, en el que Bancaja ya tiene adquiridos compromisos de pago superiores a los 15.000 millones de euros sólo entre 2050 y 2052.

Por su parte, la caja alicantina tiene previsto amortizar 3.746 millones de euros el próximo año, 1.000 millones en 2011 y 2.822 millones de euros en el ejercicio 2012. Mientras que el Banco de Valencia, según los datos de Bloomberg, tiene vencimientos residuales: el año que viene no tiene, en 2011 le vencen 760 millones de euros y en 2012 el importe se eleva hasta los 1.000 millones.

Ni la CECA sabe lo que vence

Sin embargo, se trata de cifras muy orientativas, dado que es tarea harta complicada saber cuál es exactamente la deuda que le expira a una entidad, ya que a medida que se acercan los vencimientos se van renegociando, muy especialmente los vinculados a las titulizaciones.


Así se entiende que fuentes de la Confederación Española de Cajas de Ahorros (CECA) hayan reconocido a este semanario desconocer el importe exacto porque "las propias entidades no están obligadas a facilitarlo y si lo hacen es porque así lo quieren".

Lo cierto es que más de la mitad del total de los vencimientos de deuda a medio/largo plazo durante este año de Bancaja, CAM y Banco de Valencia, corresponden a la CAM, que por otro lado ha declinado comentar o explicar estos datos.

Sin embargo, a juicio de los expertos consultados por este semanario, y según portavoces oficiales de Bancaja y Banco de Valencia, ninguna de las tres va a tener problemas de liquidez para hacer frente a tales vencimientos.

Bancaja puntualiza que "la caja ha ido generando una capacidad disponible de liquidez potencial (activos líquidos) cercana a los 10.000 millones de euros". Las mismas fuentes señalan que ello unido a la menor actividad crediticia, junto con la positiva evolución en la captación de recursos por parte de la red comercial, "permite gestionar un adecuado equilibrio financiero y realizar una gestión adecuada de los vencimientos de financiación mayorista".

Desde el Banco de Valencia se apunta que la entidad dispone de un plan de liquidez anual que contempla distintas fórmulas de financiación (pagarés, interbancario, subastas del BCE...), que se prepara, según fuentes del banco, con doce meses de antelación y siempre con una visibilidad a medio y largo plazo.

Claro que no sólo son estos vencimientos los que quitan el sueño a bancos y cajas. También están las emisiones a corto plazo como son las de pagarés de empresas, que a lo largo del presente ejercicio alcanzan una cifra de unos 100.000 millones de euros, según cifras manejadas por varias mesas de tesorería consultadas por El Boletín

Los pagarés de empresas, que vienen a ser una especie de versión privada de las populares Letras del Tesoro, son activos a corto plazo, dado que se emiten a un vencimiento máximo de 18 meses.

Las entidades financieras suelen recurrir a ellos pero no como lo hacían tan activamente en la década de los ochenta, para financiarse complementariamente a otras vías como son el mercado interbancario y las subastas del BCE.

Financiación a corto plazo

Bancaja recibía el pasado 24 de diciembre el visto bueno de la CNMV a su undécimo programa de pagarés por un importe de 6.000 millones de euros. Y la CAM, cinco días antes, recibía luz verde del organismo regulador para su octavo programa, por un importe máximo de 5.000 millones de euros. E incluso el propio Banco de Valencia, hace un par de meses registraba su segundo programa, por un nominal de 1.000 millones de euros.

Pese a que de momento los vencimientos a medio/largo plazo no asfixian a bancos y cajas, tales entidades ya han diseñado sus políticas de captación de dinero para hacer frente a las amortizaciones. Todo un reto en un momento crítico donde la liquidez escasea.

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