martes, 26 de junio de 2012

Un estudio del Ivie arroja que más del 56% de los jóvenes que se inicia en el mercado laboral prefiere ser funcionario

VALENCIA.- El estudio realizado por el Observatorio de Inserción Laboral de lo Jóvenes 2011 Bancaja-Ivie ha indicado, entre otros muchos datos, que el 56,6 por ciento de los jóvenes de entre 16 y 30 años que se inician en el mercado laboral prefieren ser funcionarios, mientras que el 16,8 por ciento se decanta por se autónomo.

   Así lo han explicado el miembro de la Universidad de Valencia (UV), José María Peiró, durante la presentación de este estudio que "en una situación de crisis económica es fundamental y da pistas de cara la recuperación económica". Peiró ha señalado que "lo que está claro es que no será una vuelta al estado previo de la crisis" y ha puesto como ejemplo el sector de la construcción.
   Peiró ha estado acompañado por el vicepresidente de la Fundación Bancaja, Javier Quesada, y el director de investigación del Ivie, Francisco Pérez, que ha destacado los 16 años continuados de este estudio que analiza a los jóvenes en proceso de inserción laboral.
   El miembro de la UV ha destacado que algunas de las estrategias de los jóvenes para afrontar la situación actual son una planificación "más activa" de la carrera, la vuelta a los estudios y una "mayor indiferencia en las preferencias en materia de flexibilidad laboral".
   La percepción de los jóvenes sobre el mercado laboral ha empeorado y se ha producido un aumento de la inseguridad laboral. El 21,4 por ciento de los jóvenes tiene una percepción positiva del mercado laboral y el 28,4 por ciento siente el riesgo de perder su puesto de trabajo.
   Junto a esto, se constata un descenso del apego afectivo y emocional de los jóvenes hacia el trabajo "algo muy peligroso", según ha puntualizado Peiró. Este dato lo indica el descenso en la satisfacción de los jóvenes con los aspectos relacionados con las actividades del propio trabajo, sus características extrínsecas (pagas, condiciones laborales) y sus aspectos sociales.
   Con todo, el contexto actual, unido a una mayor inseguridad laboral, hace que los jóvenes concedan una mayor importancia al trabajo. A igualdad de condiciones, el 53,7 por ciento de los jóvenes prefiere trabajar a recibir un subsidio y tan solo el 14,8 por ciento de los jóvenes optaría por la ayuda al desempleo.
   Todo esto ocurre mientras el nivel de formación de los jóvenes españoles continúa aumentando, por lo que los autores del estudio recuerdan que la economía española "debe prepararse para absorber a esos jóvenes mejor formados".
   Precisamente la tasa de paro entre los jóvenes sin formación y los más formados se ha distanciado. Si en 2005 apenas se superaban los 10 puntos entre las personas sin estudios y los universitarios, en 2012 se ha llegado a los 35 puntos.
   Una de las conclusiones a las que llega el estudio es que la experiencia es el factor que "más influye" en la obtención de empleo, seguido de las entrevistas concertadas a través de amigos o familiares, como "la vía más eficaz para acceder a él".
   Además, la mayoría de los jóvenes siguen prefiriendo trabajar en su localidad, pero aumenta la predisposición a la movilidad geográfica. Mientras que uno de cada cuatro jóvenes está sobrecualificado para su puesto de trabajo.
   El estudio también ha detectado que el 44 por ciento de los que abandona voluntariamente el trabajo es para volver a estudiar. Los estudios son "más valorados" y la vuelta al sistema educativo es "una estrategia ante la crisis". En este punto también ha resaltado que el aprendizaje en idiomas es una "estrategia importante" dentro de los esfuerzos por aumentar la formación.
   Precisamente, Peiró ha destacado que es importante atender a la coordinación entre políticas de formación y tejido productivo de hoy y mañana. "Este es el secreto para hacer de la crisis una oportunidad y no una catástrofe sin salida", ha destacado.

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