miércoles, 20 de octubre de 2010

Zapatero quiere ganar / Fernando Garea

- Imposible acertar cuando el propio Zapatero dijo el sábado en Ponferrada a 15 periodistas que sólo cambiaba al ministro de trabajo.
- Lo obvio es que es un Gobierno con un peso político mayor.
- En pocos días, Zapatero ha hecho cuatro cosas que dan idea de impulso político y ganas de darle la vuelta a la situación: discurso de optimismo con apuesta de dar la vuelta a las encuestas; pacto de legislatura que no quiso firmar antes de la investidura; aprobación de los Presupuestos y cambios en el Gobierno y en el partido. Quiere ganar.
- Zapatero vuelve a dar otro giro, renunciando a banderas como el ministerio de Igualdad. O cambiando su idea de no hacer una crisis profunda y no reducir ministerios.
- Rubalcaba es el hombre fuerte, por los cargos que acumula, porque vuelve a ser portavoz y porque pone a su lado a alguien que le es próximo como Ramón Jáuregui.
- Los dos son apreciados por otros grupos, por su capacidad de negociación y diálogo.
- Rubalcaba mantiene magníficas relaciones con el PNV y Jáuregui es vasco, para gestionar la relación con los nacionalistas.
- Muy relevante la salida de Teresa Fernández de la Vega, sobre cuyas espaldas reposaba el peso del Gobierno desde 2004. La mujer que más alto ha llegado en la historia de España, sin que haya razones dinásticas o hereditarias, porque ha sido presidenta del Gobierno en múltiples ocasiones, aunque fuera en funciones cuando Zapatero viaja al extranjero. Estaba quemada también en lo personal.
- Del inicio en 2004, del primer Gobierno de Zapatero, sólo queda Elena Salgado y con otras competencias.
- Los perdedores de las primarias de Madrid salen reforzados y premiados: Rubalcaba, Blanco y Trinidad Jiménez.
- Cambio en la desgastada política exterior con la salida de Moratinos.
- Guiño al electorado de la izquierda con Rosa Aguilar.
- El partido no funcionaba y Zapatero lo admite. Sale Pajín, llega Marcelino Iglesias con mucho peso y el área electoral vuelve a estar en manos de Blanco.
- Las relaciones Blanco-Pajín no eran buenas.
- En un momento de tensiones con los barones socialistas, es significativo que uno de ellos, Marcelino Iglesias, sea el secretario de Organización.
- Pajín es recompensada con un ministerio estrella. Zapatero no podía dejarla fuera, aunque admita implícitamente que no fue un acierto hacerla número tres del partido.
- Se reducen dos ministerios, Vivienda e Igualdad, cumpliendo aunque tarde las resoluciones del Congreso.
- Sólo le queda la vicepresidenta tercera, que tiene pocas competencias y poco sitio político.
- La salida de Bibiana Aído, su apuesta más arriesgada, sorprende.
- Se aleja de ser un Gobierno paritario.
- Del área económica no hay más cambio que el de Trabajo, con un ex secretario de Estado curtido y del equipo de Jesús Caldera. Militante de UGT para restañar las heridas de la huelga general y aprobar la reforma de las pensiones.
- Para los próximos días, quedan las claves para el futuro, es decir, para el día después de Zapatero, si es que no se presenta. Lo que se llama el poszapaterismo.

 http://lacomunidad.elpais.com/el-patio-del-congreso/2010/10/20/zapatero-quiere-ganar

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